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Melatonina y menopausia: guía completa 2026

Redacción SuplementosMujerActualizado: 2026-09-19

Respuesta rápida

La melatonina tiene una declaración de propiedad saludable autorizada en la UE: contribuye a reducir el tiempo necesario para conciliar el sueño con una dosis de 1 mg tomada cerca de la hora de acostarse. En España, los complementos con 1,99 mg o menos por dosis se venden como complemento alimenticio; por encima de esa cantidad son medicamento. No trata los sofocos ni sustituye la higiene del sueño ni, si hace falta, la terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-I), que son la primera línea frente al insomnio de la menopausia. Si toma sedantes, anticoagulantes, antiepilépticos o fluvoxamina, consulte antes con su médica.

Dormir mal en la menopausia es uno de los motivos de consulta más habituales, y la melatonina es uno de los complementos que más se pregunta por su nombre propio. Esta guía repasa qué papel real tiene, qué dosis maneja la normativa europea, cuándo tomarla, con qué no se debe combinar y qué otras causas del insomnio de esta etapa conviene descartar antes de dar por hecho que «es cosa de melatonina».

Qué es la melatonina y qué relación tiene con la menopausia

La melatonina es una hormona que produce la glándula pineal, en el cerebro, siguiendo el ciclo de luz y oscuridad. Su función principal es marcar al organismo cuándo toca dormir: sube al anochecer y baja con la luz de la mañana, y ese vaivén es lo que llamamos ritmo circadiano. Como complemento, la melatonina de venta libre reproduce en dosis bajas esa misma señal, no actúa como un sedante que «apaga» el sistema nervioso.

Por qué cambia el sueño en la perimenopausia y la menopausia

El descenso de estrógenos y progesterona que acompaña a la perimenopausia afecta a varios mecanismos que intervienen en el sueño: la progesterona tiene un efecto calmante directo sobre el sistema nervioso y su caída se nota; los estrógenos ayudan a regular la temperatura corporal, y su descenso favorece los sofocos y sudores nocturnos que interrumpen el sueño profundo; y el propio envejecimiento reduce de forma natural la producción nocturna de melatonina, con independencia de la menopausia. Los tres factores suelen solaparse, por eso el insomnio de esta etapa rara vez tiene una sola causa.

Qué dice la evidencia disponible

La investigación sobre melatonina y menopausia en concreto es más limitada que la que existe sobre melatonina e insomnio en general. La declaración de propiedad saludable que respalda la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y que recoge el Reglamento (UE) 432/2012 no es específica de la menopausia: aplica a la reducción del tiempo en conciliar el sueño en población general. Eso no invalida su uso en esta etapa, pero conviene tener expectativas realistas: no es un tratamiento hormonal ni corrige el origen del problema, es una ayuda puntual para el inicio del sueño.

Alimentos y hábitos que favorecen la melatonina natural

Antes de recurrir a un complemento, tiene sentido revisar qué apoya la producción natural de melatonina, que depende sobre todo de la exposición a la luz y, en menor medida, de la dieta. El organismo sintetiza melatonina a partir del triptófano, un aminoácido que llega con la alimentación y que el cuerpo transforma primero en serotonina y después en melatonina conforme baja la luz ambiental. Alimentos que aportan triptófano o que contienen melatonina de forma natural en cantidades pequeñas incluyen los frutos secos (nueces, pistachos, almendras), la avena y otros cereales integrales, el plátano, el kiwi, las cerezas, los lácteos y los huevos. Ninguno de ellos sustituye a un complemento si el problema es relevante, pero una cena ligera con alguno de estos alimentos, en lugar de una cena copiosa o muy tardía, ayuda a que el proceso digestivo no compita con el inicio del sueño.

La luz pesa más que la dieta en este mecanismo. Recibir luz natural por la mañana, sobre todo al levantarte, ayuda a fijar el reloj biológico; y reducir la luz brillante y las pantallas en la última hora antes de dormir deja que la producción nocturna de melatonina suba sin interferencias. Cenar tarde y pesado, hacer ejercicio intenso justo antes de acostarte, o pasar el día entero con poca luz natural (habitual en meses de invierno o en trabajos sin ventanas) son tres hábitos que dificultan ese proceso con independencia de si tomas o no un complemento.

Beneficios respaldados por la ciencia (y qué no hace)

Conviene separar con claridad lo que la melatonina tiene reconocido de lo que se le atribuye de forma popular sin respaldo equivalente.

Lo que sí tiene declaración autorizada

  • Reducir el tiempo en conciliar el sueño, con una dosis de 1 mg tomada cerca de la hora de acostarse.
  • Aliviar la sensación subjetiva de jet lag, con una dosis mínima de 0,5 mg tomada cerca de la hora de acostarse el día de viaje y los primeros días tras llegar al destino.

Son las dos únicas declaraciones de propiedad saludable sobre melatonina autorizadas en la Unión Europea. Cualquier otra promesa —dormir «toda la noche del tirón», eliminar los despertares nocturnos, sustituir a un tratamiento médico— va más allá de lo que la evidencia oficial respalda.

Lo que NO hace la melatonina

  • No trata directamente los sofocos ni los sudores nocturnos: ayuda a iniciar el sueño, no actúa sobre la termorregulación.
  • No sustituye a la terapia hormonal ni a ningún tratamiento prescrito para los síntomas de la menopausia.
  • No es un sedante ni un hipnótico: si el problema es un insomnio de mantenimiento (te duermes bien pero te despiertas varias veces), su efecto suele ser limitado.
  • No «cura» un trastorno del sueño de base como la apnea; en ese caso puede incluso enmascarar el problema si se usa sin diagnóstico.
La expectativa realista con melatonina en la menopausia es «me cuesta menos empezar a dormir», no «duermo del tirón toda la noche». Si el problema son los despertares y no el inicio del sueño, la causa suele estar en otro sitio.

Mitos frecuentes sobre la melatonina y la menopausia

«Cuanta más dosis, mejor duermo.» No es así: por encima de cierta cantidad, subir la dosis no mejora el efecto sobre el inicio del sueño y sí aumenta la probabilidad de somnolencia al día siguiente. La declaración autorizada se basa en 1 mg, no en dosis altas.

«Es una hormona, así que es más fuerte que cualquier planta o infusión.» Que sea una hormona no la convierte en un sedante potente: a las dosis de complemento alimenticio, su efecto es sutil y actúa sobre una señal concreta (el inicio del sueño), no sobre el sistema nervioso en general como sí hacen los fármacos hipnóticos.

«Si me funciona un tiempo, puedo tomarla siempre sin problema.» No hay datos que respalden un uso indefinido sin revisión. Lo prudente es usarla en periodos concretos y revalorar con tu médica si el insomnio se mantiene.

«Como es natural, no tiene interacciones.» Ser una hormona que el propio cuerpo produce no la exime de interactuar con medicación: la interacción con fluvoxamina, por ejemplo, está bien documentada y puede ser clínicamente relevante.

«La melatonina resuelve el insomnio de la menopausia.» Ayuda solo con una pieza del problema —el inicio del sueño— cuando la causa de fondo son los sofocos, la apnea o la ansiedad, su efecto percibido suele ser escaso, y seguir subiendo la dosis no cambia ese resultado.

Dosis de melatonina en la menopausia: cuánto y qué tipo

La normativa española distingue dos categorías de producto según la cantidad de melatonina por dosis diaria, y esa frontera determina si lo compras libremente o si necesitas receta.

Complemento alimenticio o medicamento: la frontera de 1,99 mg

En España, los productos con melatonina que contienen 1,99 mg o menos por dosis diaria se comercializan como complemento alimenticio, de venta libre en farmacia, parafarmacia, herbolario o supermercado. Los productos con una cantidad mayor se consideran medicamento y su venta requiere receta y seguimiento facultativo. Esta es la única distinción normativa que puede afirmarse con seguridad aquí; para cualquier duda sobre el registro concreto de un producto, la referencia es la ficha técnica y tu farmacéutica.

Cómo empezar si decides probarla

Con complementos de venta libre, el criterio general y prudente es: empieza por la dosis más baja disponible (0,5-1 mg), tómala siempre a la misma hora y valora el efecto durante al menos una o dos semanas antes de plantearte subir la cantidad. Subir la dosis por tu cuenta no mejora necesariamente el resultado —la melatonina no funciona con lógica de «más cantidad, más efecto» por encima de cierto umbral— y sí aumenta la probabilidad de notar somnolencia residual al día siguiente.

FormatoVía de absorciónCuándo suele preferirse
Comprimido sublingualAbsorción por la mucosa oral, algo más rápidaCuando se busca efecto más inmediato al acostarse
Cápsula o comprimido tradicionalAbsorción digestiva completaUso habitual, efecto algo más gradual
Spray oralAbsorción rápida por mucosaDosis fácilmente ajustable por pulsación
Gominola o comprimido masticableAbsorción digestiva, con azúcares o edulcorantes añadidosFormato más cómodo, revisar composición si hay diabetes o cuidado con el azúcar
Melatonina de liberación prolongadaLiberación gradual durante varias horasCuando el objetivo es mantener niveles estables toda la noche, no solo iniciar el sueño

La melatonina de liberación prolongada, en concreto, es la que suele usarse bajo prescripción en dosis de medicamento; los formatos de complemento alimenticio de venta libre son mayoritariamente de liberación inmediata.

Cuándo y cómo tomar melatonina para dormir mejor

El momento de la toma influye tanto como la dosis en si notas el efecto esperado.

El horario correcto

La declaración autorizada especifica «cerca de la hora de acostarse», lo que en la práctica suele traducirse en tomarla entre 30 y 60 minutos antes de meterte en la cama. Tomarla demasiado pronto (varias horas antes de dormir) diluye su efecto sobre el inicio del sueño; tomarla ya en la cama, a punto de apagar la luz, reduce el margen para que haga efecto.

Errores de horario más frecuentes

  • Tomarla a horas muy distintas cada noche: el efecto sobre el ritmo circadiano depende de la regularidad, no solo de la dosis.
  • Tomarla junto con luz de pantallas: la luz azul antes de dormir contrarresta parte de la señal que la melatonina intenta reforzar.
  • Usarla como «rescate» solo las noches malas, en lugar de dar un margen de una o dos semanas para valorar si funciona.
  • Combinarla con alcohol: el alcohol altera la arquitectura del sueño y puede anular buena parte del beneficio esperado.

Con o sin comida

Tomar melatonina con el estómago muy lleno puede retrasar su absorción. Si la tomas después de cenar, deja pasar al menos treinta minutos; muchas personas prefieren tomarla con el estómago prácticamente vacío para notar el efecto antes.

Viajes y cambios de turno de trabajo

La segunda declaración autorizada —alivio de la sensación subjetiva de jet lag con 0,5 mg cerca de la hora de acostarse el día de vuelo y los primeros días en destino— es útil si viajas con cambio de varias franjas horarias, algo frecuente si tienes familia o trabajo repartido entre países. El mecanismo es el mismo que para el insomnio general: ayudar a que el reloj biológico se reajuste a la nueva hora local antes. Para trabajos a turnos, la evidencia es más limitada y el manejo del sueño en ese caso suele necesitar una estrategia más amplia que un solo complemento, con la orientación de medicina del trabajo si el horario cambia con frecuencia.

Interacciones y contraindicaciones que debes conocer

La melatonina de venta libre tiene un perfil de seguridad favorable a dosis bajas, pero eso no significa que sea inocua combinada con cualquier medicación. Hay cuatro grupos con los que conviene extremar la precaución y consultar antes de combinar.

GrupoPor qué importaQué hacer
Sedantes e hipnóticos (benzodiacepinas y similares)El efecto sedante puede sumarse y aumentar la somnolencia diurnaNo combinar sin indicación médica
AnticoagulantesExisten descripciones de interferencia con el efecto anticoagulanteConsultar siempre antes de añadir melatonina
AntiepilépticosPosible alteración del efecto del tratamiento antiepilépticoNo iniciar melatonina sin hablarlo con neurología
FluvoxaminaInhibe la enzima que metaboliza la melatonina y puede multiplicar sus niveles en sangreEvitar la combinación salvo indicación expresa y ajuste de dosis por el prescriptor

Otras situaciones que requieren consulta previa

  • Embarazo y lactancia: la información disponible es limitada, así que se requiere valoración médica individual.
  • Enfermedades autoinmunes: hay dudas sobre su efecto en el sistema inmunitario a dosis altas y uso prolongado.
  • Insuficiencia hepática o renal relevante: el metabolismo y la eliminación pueden verse alterados.
  • Conducción o manejo de maquinaria: puede causar somnolencia residual a la mañana siguiente, especialmente con dosis altas o formatos de liberación prolongada.

Además de estos cuatro grupos, conviene mencionar los inmunosupresores: al existir dudas sobre la interacción de la melatonina con el sistema inmunitario, su uso conjunto debería estar supervisado por la especialista que lleva el tratamiento. Y en el caso de la diabetes, algunos datos apuntan a una posible interferencia con el control de la glucemia a dosis altas, así que si tomas medicación para la diabetes es otro motivo más para consultar antes de añadir melatonina, aunque sea de venta libre.

Ante duda con cualquier medicación que ya tomes, la persona indicada para resolverla es tu médica o tu farmacéutica, no una tabla genérica de internet: esta información es orientativa y no sustituye esa consulta.

Por qué cuesta dormir en la menopausia: causas más allá de la melatonina

Antes de centrar todas las expectativas en un complemento, tiene sentido identificar qué está interrumpiendo realmente el sueño. En la menopausia conviven varias causas que un simple suplemento para conciliar el sueño no resuelve, y distinguirlas cambia por completo qué merece la pena probar primero. No es lo mismo tardar en dormirte que dormirte bien y despertarte varias veces, y esa diferencia es la primera pregunta que suele hacer cualquier profesional de sueño antes de sugerir nada.

Sofocos y sudores nocturnos

Son la causa más reconocible: el cuerpo sube de temperatura de forma brusca, se produce sudoración y el despertar es casi automático. No es un problema de «no poder dormirte», sino de que algo te despierta ya dormida, por lo que la melatonina —pensada para el inicio del sueño— tiene poco que ofrecer aquí. Ventilar el dormitorio, usar ropa de cama transpirable y capas de ropa que se puedan quitar con facilidad ayuda más que cualquier complemento en este punto concreto.

Apnea del sueño, con frecuencia infradiagnosticada

El riesgo de apnea obstructiva del sueño aumenta tras la menopausia, en parte por los cambios hormonales y en parte por cambios en la distribución de la grasa corporal y el tono de la vía aérea superior. Se manifiesta con ronquido, pausas respiratorias que suele notar la pareja, cansancio diurno pese a «dormir suficientes horas» y despertares con sensación de ahogo. Si reconoces este patrón, lo indicado es una consulta específica de sueño, no aumentar la dosis de un complemento.

Ansiedad, cambios de humor y rumiación nocturna

La fluctuación hormonal de la perimenopausia se asocia también con más irritabilidad, ansiedad y, en algunos casos, síntomas depresivos, y la cabeza «acelerada» al acostarse es una de las quejas más repetidas en consulta. Aquí la melatonina puede ayudar poco si el problema de fondo es la rumiación; suele responder mejor a técnicas de manejo del estrés y, si la intensidad lo justifica, a valoración profesional.

Otros factores que se acumulan

  • Necesidad de orinar por la noche (nicturia), más frecuente con la edad y los cambios en el suelo pélvico.
  • Dolor articular o muscular que dificulta encontrar una postura cómoda.
  • Otras medicaciones (algunos antihipertensivos, corticoides o broncodilatadores) que pueden alterar el sueño como efecto secundario.
  • Cafeína y alcohol, cuyo efecto sobre el sueño se nota más con la edad, aunque el consumo no haya cambiado.

Higiene del sueño y TCC-I: la primera línea de tratamiento

Las guías clínicas sitúan las medidas de higiene del sueño y la terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-I) como primera línea frente al insomnio crónico, antes que cualquier fármaco o complemento. No es una frase de compromiso: es el abordaje con mejor respaldo a medio plazo, precisamente porque actúa sobre los hábitos y pensamientos que mantienen el insomnio, no solo sobre un síntoma puntual.

Medidas de higiene del sueño que de verdad marcan diferencia

  • Horario de sueño regular, incluidos fines de semana: acostarte y levantarte siempre a horas parecidas.
  • Dormitorio fresco (más importante aún con sofocos), oscuro y silencioso.
  • Reducir cafeína a partir de media tarde y moderar el alcohol, que fragmenta el sueño aunque ayude a dormirte antes.
  • Evitar pantallas con luz brillante la última hora antes de dormir.
  • Actividad física regular durante el día, evitando el ejercicio intenso justo antes de acostarte.
  • Reservar la cama para dormir: si llevas más de veinte minutos sin conciliar el sueño, levántate y vuelve cuando tengas sueño real.
La higiene del sueño no es una lista de buenas intenciones: es la intervención que más se repite en las guías de insomnio antes de recurrir a cualquier fármaco o complemento, precisamente porque sostiene el resultado en el tiempo.

Qué es la TCC-I y cómo se accede a ella

La terapia cognitivo-conductual para el insomnio es un programa estructurado, habitualmente de varias semanas, que trabaja el control de estímulos, la restricción del tiempo en cama, técnicas de relajación y la reestructuración de pensamientos sobre el sueño («si no duermo ocho horas mañana no rindo», por ejemplo). Se puede recibir con un psicólogo especializado en sueño, en algunas unidades de sueño de atención especializada, y también existen programas guiados en formato digital. Si el insomnio lleva semanas y no mejora con medidas generales, pedir esta vía a tu médica de cabecera es un paso razonable antes de escalar a medicación.

A diferencia de un complemento, la TCC-I no busca un efecto la primera noche: trabaja durante varias semanas sobre los hábitos y las asociaciones mentales que mantienen el insomnio activo, y por eso su beneficio tiende a sostenerse en el tiempo mejor que el de cualquier pastilla, incluida la melatonina. Eso no significa que sea incompatible con ella: muchas personas la combinan con dosis bajas de melatonina mientras dura el programa, siempre bajo indicación de la profesional que las acompaña.

Cuándo acudir al médico sin esperar más

Consulta antes si el insomnio se mantiene más de unas semanas pese a cuidar los hábitos, si hay sospecha de apnea (ronquido intenso, pausas respiratorias, somnolencia diurna marcada), si el estado de ánimo se ve afectado de forma notable, o si estás tomando otra medicación y quieres añadir melatonina u otro complemento. Ninguna de estas situaciones se resuelve solo con un suplemento.

Melatonina frente a otras alternativas para dormir mejor

La melatonina no es la única opción no farmacológica que se plantea en consulta para el insomnio de la menopausia. Cada una actúa sobre un mecanismo distinto, lo que explica por qué a veces se combinan bajo supervisión y por qué ninguna sustituye por sí sola a la higiene del sueño.

OpciónMecanismo principalQué conviene saber
MelatoninaSeñal circadiana, favorece el inicio del sueñoDeclaración autorizada UE a 1 mg; sin efecto directo sobre sofocos
TCC-IReestructura hábitos y pensamientos sobre el sueñoPrimera línea en insomnio crónico; requiere seguimiento de varias semanas
Terapia hormonal de la menopausiaRepone estrógenos/progesterona, reduce sofocos y sudores nocturnosIndicación y seguimiento exclusivos de ginecología; puede mejorar el sueño de forma indirecta

Cuándo tiene sentido valorar la terapia hormonal

Si el insomnio va de la mano de sofocos y sudores nocturnos intensos, abordar esos síntomas de raíz —con terapia hormonal cuando esté indicada y no haya contraindicación— suele tener más impacto sobre el sueño que cualquier complemento para dormir. Es una decisión que corresponde a ginecología, valorando antecedentes personales y familiares, no una recomendación que pueda generalizarse desde un artículo.

En la práctica, muchas mujeres combinan varias de estas vías: higiene del sueño como base, melatonina puntual para el inicio del sueño, y valoración médica de sofocos, ansiedad o sospecha de apnea si el problema persiste. No es necesario —ni recomendable— probarlo todo a la vez ni por cuenta propia. El orden razonable suele ser: primero ordenar los hábitos de sueño durante dos o tres semanas, después valorar un complemento de dosis baja si el problema sigue siendo el inicio del sueño, y en paralelo pedir cita si hay sofocos intensos, ronquido con pausas o un estado de ánimo que se ha resentido, porque esas tres señales tienen tratamientos propios que ningún complemento sustituye.

Aviso medico: Esta informacion es orientativa. No sustituye el consejo de un medico, ginecologa o nutricionista. Consulta antes de iniciar cualquier suplementacion, especialmente si tienes condiciones medicas o tomas medicacion.

Preguntas frecuentes

¿Necesito receta para comprar melatonina en España?

Depende de la dosis. Los complementos alimenticios con 1,99 mg de melatonina o menos por dosis diaria se venden libremente en farmacia, parafarmacia o supermercado. Por encima de esa cantidad, el producto se considera medicamento y necesita receta y control facultativo.

¿Cuánta melatonina debo tomar en la menopausia?

No hay una dosis específica «para la menopausia»: la declaración autorizada en la UE habla de 1 mg cerca de la hora de acostarse para reducir el tiempo en dormirte. Muchas mujeres notan efecto con 0,5-1 mg. Empieza siempre por la dosis más baja disponible y sube solo si tu médica lo considera necesario.

¿Cuánto tiempo puedo tomar melatonina de forma continuada?

No está pensada como tratamiento indefinido de fondo. Lo habitual es usarla en periodos acotados (unas semanas) mientras trabajas la higiene del sueño o, si procede, una TCC-I, y revisar con tu médica si el insomnio persiste más de unas semanas o se cronifica.

¿La melatonina engorda o afecta al peso en la menopausia?

No hay evidencia sólida de que la melatonina, a las dosis de complemento alimenticio, provoque aumento de peso. Dormir mal sí se asocia a más apetito y peor regulación del hambre, así que mejorar el sueño puede ayudar indirectamente al control del peso, pero no es un efecto directo de la melatonina.

¿Puedo tomar melatonina si tomo antidepresivos o ansiolíticos?

Consúltalo antes con tu médica o tu farmacéutica. Con sedantes y ansiolíticos el efecto puede sumarse y aumentar la somnolencia; con fluvoxamina en concreto la interacción está bien documentada y puede multiplicar los niveles de melatonina en sangre. No combines por tu cuenta.

¿La melatonina sirve para los sofocos nocturnos?

La melatonina no trata el sofoco en sí: su papel autorizado es ayudar a conciliar el sueño. Si lo que te despierta son los sofocos y los sudores nocturnos, el abordaje pasa por medidas de temperatura y ropa de cama, y por valorar con tu médica si hace falta tratamiento específico para esos síntomas.

¿Es igual de eficaz la melatonina en spray, gominola o comprimido?

El formato influye en la velocidad de absorción más que en si «funciona o no»: los comprimidos sublinguales y los sprays suelen absorberse algo más rápido que las gominolas o cápsulas que pasan por digestión completa. Lo determinante sigue siendo la dosis en miligramos, no el formato.

¿Puedo combinar melatonina con magnesio o valeriana?

Es una combinación habitual en complementos para el sueño y, en principio, no hay una interacción relevante descrita entre ellos. Aun así, si tomas otra medicación o tienes alguna condición médica, coméntaselo a tu farmacéutica antes de sumar varios productos a la vez.

¿La melatonina interfiere con la terapia hormonal de la menopausia?

No hay una interacción farmacológica relevante descrita entre la melatonina y la terapia hormonal. Son abordajes distintos: la hormonal actúa sobre los síntomas vasomotores y otros síntomas de la menopausia, la melatonina sobre el inicio del sueño. Coordínalo siempre con la profesional que te sigue el tratamiento.

¿Qué hago si la melatonina no me ayuda a dormir?

Si tras un par de semanas con buena higiene del sueño y dosis adecuada no notas mejoría, no subas la dosis por tu cuenta. Pide cita con tu médica: puede haber una causa de fondo (apnea, ansiedad, sofocos, otra medicación) que un complemento no va a resolver y que conviene diagnosticar.

¿Es segura la melatonina a largo plazo?

A las dosis de complemento alimenticio, el perfil de seguridad a corto y medio plazo es favorable en población adulta sana. Los datos sobre uso continuado durante años son más limitados, por lo que la recomendación prudente sigue siendo usarla en periodos concretos y revisar con tu médica si necesitas prolongarla.

¿Qué pasa si me olvido de tomarla una noche?

Nada grave: no genera un efecto rebote como algunos hipnóticos. Simplemente esa noche no tendrás el apoyo del complemento para iniciar el sueño; retómala la noche siguiente a tu hora habitual, sin duplicar la dosis para «compensar» la que te saltaste.

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Aviso sanitario: el contenido de esta página es informativo y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento de un profesional sanitario. Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustitutos de una dieta variada y equilibrada y un estilo de vida saludable. Ante cualquier problema de salud, consulta a tu médico o farmacéutico.