Calcio y Menopausia

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En la menopausia el cuerpo pierde masa ósea más rápido porque baja el estrógeno, y el calcio es el mineral que sostiene esa estructura. La prioridad es cubrir entre 950 y 1200 mg diarios (según la guía) con dieta; si no llegas, un suplemento con vitamina D puede ayudar, siempre por indicación médica y sin superar los 2500 mg/día que marca la EFSA como límite seguro.
Si has llegado hasta aquí buscando "calcio para menopausia" probablemente ya sabes que la relación entre ambos no es una moda: es fisiología. Lo que cambia con los años, y sobre todo con el cese de la menstruación, es la rapidez con la que el hueso se renueva. Esta guía reúne lo que de verdad importa: cuánto calcio necesitas, de dónde conviene sacarlo primero, cuándo tiene sentido un suplemento, qué riesgos tiene tomarlo mal y qué preguntarle a tu médico antes de empezar.
Por qué el calcio importa más a partir de la menopausia
El hueso no es un tejido fijo: se destruye y se reconstruye de forma continua a lo largo de toda la vida, en un proceso llamado remodelado óseo. Dos tipos de células trabajan en equilibrio: los osteoclastos, que retiran hueso viejo, y los osteoblastos, que forman hueso nuevo. El estrógeno frena la actividad de los osteoclastos, así que mientras los ovarios lo producen en cantidad suficiente, ese equilibrio se mantiene relativamente estable.
Con la menopausia el estrógeno cae de forma marcada y ese freno se afloja: la destrucción ósea empieza a superar a la formación. El resultado, medido con el paso de los años, es una pérdida progresiva de densidad mineral ósea que se acelera especialmente en la etapa inmediatamente posterior al último periodo. No es un proceso igual en todas las mujeres: el peso corporal, el ejercicio con carga, el tabaco, el alcohol, la genética familiar y otros tratamientos médicos influyen en cuánto y con qué rapidez se pierde masa ósea.
El calcio no detiene ese proceso hormonal, pero es la materia prima que el hueso necesita para seguir reconstruyéndose. Si el aporte diario es insuficiente, el cuerpo recurre al calcio almacenado en el propio esqueleto para mantener estables sus funciones (contracción muscular, transmisión nerviosa, coagulación), lo que acelera todavía más el deterioro óseo. Por eso cuidar el aporte de calcio, junto con la vitamina D y el ejercicio, forma parte de cualquier estrategia sensata para la salud ósea en esta etapa.
«El calcio y la vitamina D contribuyen a reducir la pérdida de mineral óseo en mujeres posmenopáusicas. Una baja densidad mineral ósea es un factor de riesgo en el desarrollo de fracturas óseas osteoporóticas.» — declaración de propiedades saludables autorizada por la Unión Europea (Reglamento UE 432/2012 y Reglamento UE 1169/2011, registro de declaraciones nutricionales y de propiedades saludables).
Qué beneficios respaldan las autoridades europeas (y qué no)
En la Unión Europea no cualquier frase se puede escribir sobre un nutriente: existe un registro de declaraciones de propiedades saludables autorizadas, y solo esas se pueden usar en el etiquetado y la publicidad de alimentos y complementos. Para el calcio, dos son las que aplican directamente a esta guía:
- El calcio contribuye al mantenimiento de huesos normales. Esta es la declaración general, válida para cualquier adulto.
- El calcio y la vitamina D contribuyen a reducir la pérdida de mineral óseo en mujeres posmenopáusicas. Esta es la declaración específica para esta etapa, y añade que la baja densidad mineral ósea es un factor de riesgo de fractura osteoporótica.
Fuera de esas dos frases, cualquier promesa que veas sobre calcio y menopausia (que "reequilibra las hormonas", que "elimina los sofocos" o que "revierte la osteoporosis") no tiene respaldo en una declaración autorizada y hay que leerla con distancia. El calcio no es un tratamiento hormonal ni sustituye a la terapia que, en su caso, te haya prescrito tu ginecóloga para los síntomas vasomotores de la menopausia.
El calcio también participa en funciones básicas del organismo que no dependen de la edad: la contracción muscular normal, la transmisión de señales nerviosas, la coagulación de la sangre y el metabolismo energético normal. Son procesos de base, no efectos "extra" que note quien empieza a tomar un suplemento.
Cuánto calcio necesitas al día
Las cifras de referencia varían algo según el organismo que las publique, y esa variación es normal: reflejan distintos criterios de cálculo, no un desacuerdo de fondo. Como orientación:
- La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) fija una ingesta adecuada de calcio de referencia en torno a 950 mg diarios para la población adulta general.
- Varias guías nutricionales nacionales, incluidas algunas españolas, recomiendan subir hasta 1000-1200 mg diarios en mujeres a partir de la menopausia, precisamente por la aceleración de la pérdida ósea.
- La vitamina D de referencia para adultos ronda los 15 microgramos (600 UI) al día, y algunas guías la elevan ligeramente en personas mayores o con poca exposición solar.
Lo importante no es memorizar una cifra exacta, sino tener claro el orden de prioridades: primero se suma lo que ya aporta la dieta habitual, y solo si queda un déficit real se plantea cubrirlo con un suplemento, idealmente con la confirmación de tu médico o tu dietista-nutricionista. Tomar un suplemento "por si acaso" encima de una dieta ya suficiente en calcio no aporta un beneficio extra y sí acerca más al límite superior de seguridad.
Alimentos ricos en calcio: la primera opción
La declaración autorizada habla de calcio, no específicamente de "suplemento de calcio". Antes de comprar un bote, merece la pena repasar cuánto calcio te está dando ya tu alimentación. La tabla siguiente recoge contenidos orientativos de calcio en alimentos habituales, basados en tablas de composición nutricional de referencia; el contenido real varía algo según la marca y la preparación.
| Alimento | Ración habitual | Calcio aproximado | % de una referencia de 1000 mg/día |
|---|---|---|---|
| Leche de vaca (entera o semi) | 1 vaso, 200 ml | ~240 mg | 24% |
| Yogur natural | 1 unidad, 125 g | ~150 mg | 15% |
| Queso curado tipo manchego | 30 g | ~240 mg | 24% |
| Queso fresco o tipo burgos | 60 g | ~90 mg | 9% |
| Sardinas en lata con espina | 100 g | ~380 mg | 38% |
| Bebida de soja o avena enriquecida con calcio | 200 ml | ~240 mg | 24% |
| Tofu cuajado con sales de calcio | 100 g | ~350 mg | 35% |
| Almendras | 30 g (un puñado) | ~75 mg | 8% |
| Garbanzos cocidos | 100 g | ~50 mg | 5% |
| Acelgas o espinacas cocidas | 100 g | ~60 mg | 6% |
| Sésamo o tahini | 15 g | ~130 mg | 13% |
| Higos secos | 30 g (2-3 unidades) | ~65 mg | 7% |
Como ves, combinando dos o tres raciones de lácteos o sus alternativas enriquecidas con legumbres, frutos secos y pescado con espina a lo largo del día, es habitual acercarse o llegar a los 1000 mg sin necesidad de un suplemento. Si eres intolerante a la lactosa, sigues pudiendo cubrir calcio con quesos curados (llevan muy poca lactosa), yogur (la fermentación reduce su contenido) y bebidas vegetales enriquecidas, siempre comprobando que el etiquetado indica "con calcio añadido".
Ten en cuenta también los llamados antinutrientes: el ácido oxálico (espinacas, acelgas, remolacha) y el ácido fítico (cereales integrales, legumbres) reducen la absorción del calcio de esos mismos alimentos. No es un motivo para evitarlos —aportan otros nutrientes valiosos—, pero si tu única fuente de calcio fueran las verduras de hoja verde, el cálculo real de calcio absorbible sería más bajo de lo que parece sobre el papel.
Suplementos de calcio: cuándo tienen sentido y qué tipos hay
Un suplemento de calcio se plantea cuando, tras revisar la dieta con detalle, sigue habiendo un déficit sostenido, o cuando existen condiciones médicas que dificultan la absorción o aumentan las necesidades. La decisión de tomarlo, y la dosis concreta, debería confirmarla tu médico, especialmente si ya tomas otra medicación o tienes antecedentes de cálculos renales.
No todos los suplementos de calcio son iguales: cambia la sal utilizada, el porcentaje de calcio elemental que aportan y las condiciones en las que se absorben mejor.
| Tipo de sal | % calcio elemental aprox. | Cómo se absorbe mejor | A tener en cuenta |
|---|---|---|---|
| Carbonato de calcio | ~40% | Con las comidas, necesita acidez gástrica | La opción más económica y concentrada; más fácil que dé molestias digestivas o estreñimiento |
| Citrato de calcio | ~21% | Con o sin comida | Preferible si tomas protectores gástricos (IBP) o tienes poca acidez estomacal; hacen falta más comprimidos para la misma dosis |
| Lactato y gluconato de calcio | 13-9% | Con las comidas | Menor concentración; suele ser más suave para el estómago pero exige tomar más cantidad de producto |
Muchos productos combinan calcio con vitamina D en el mismo comprimido, lo que tiene sentido porque la vitamina D es necesaria para que el intestino absorba el calcio de forma eficiente: sin suficiente vitamina D, una parte relevante del calcio que tomas simplemente no se aprovecha. Revisa siempre la etiqueta para saber cuánto calcio elemental aporta cada comprimido (no es lo mismo "600 mg de carbonato de calcio" que "600 mg de calcio elemental") y ajusta la pauta con quien te lo haya recomendado.
Cuándo y cómo tomar el suplemento
El cuerpo no absorbe bien más de 500-600 mg de calcio elemental de una sola vez: a partir de ahí, la eficiencia de absorción baja. Por eso, si tu pauta supera esa cantidad, suele repartirse en dos tomas en vez de concentrarla toda junta.
Con o sin comida
El carbonato de calcio se absorbe mejor si se toma con alimentos, porque necesita el ácido del estómago que se genera al comer. El citrato de calcio no depende tanto de eso y puede tomarse en ayunas o con el estómago vacío sin perder eficacia.
Separado de otros suplementos y medicamentos
El calcio compite por la absorción con el hierro, así que si tomas ambos suplementos es preferible espaciarlos varias horas en vez de tomarlos juntos. Lo mismo aplica a ciertos medicamentos, que repasamos en el siguiente apartado.
De forma continuada, no en "ciclos"
A diferencia de otros complementos que sí se toman por temporadas, el calcio como apoyo a la salud ósea se plantea como parte de la alimentación habitual, de forma sostenida en el tiempo y no como una cura puntual de unas semanas. Su papel es acompañar una dieta y un estilo de vida que cuiden el hueso a largo plazo.
Límite seguro, cálculos renales y otros riesgos de excederse
Más calcio no es automáticamente mejor. La EFSA ha fijado el nivel máximo de ingesta tolerable de calcio en 2500 mg al día, sumando lo que aportan tanto los alimentos como los suplementos. Superar ese límite de forma puntual un día concreto no suele ser motivo de alarma, pero mantenerlo de forma sostenida sí se ha relacionado con problemas de salud.
El riesgo que más se ha estudiado es el de los cálculos renales (litiasis renal): varios estudios clínicos de gran tamaño han encontrado más casos de cálculos de calcio entre las personas que tomaban dosis altas de suplemento, en comparación con quienes cubrían el calcio principalmente con la dieta. La explicación fisiológica es razonable: una dosis grande de calcio en suplemento eleva de golpe la cantidad que pasa por el riñón, mientras que el mismo calcio repartido en los alimentos a lo largo del día se absorbe y elimina de forma más gradual.
Otros efectos de un exceso mantenido de calcio incluyen molestias digestivas (estreñimiento, gases, distensión abdominal), y en casos de dosis muy elevadas o combinadas con exceso de vitamina D, hipercalcemia (calcio alto en sangre), que puede cursar con cansancio, náuseas o alteraciones del ritmo cardíaco y requiere valoración médica.
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) establece el nivel de ingesta máxima tolerable de calcio en 2500 mg diarios para adultos, sumando la ingesta procedente de alimentos y de complementos alimenticios.
Si tienes antecedentes de cálculos renales, enfermedad renal, hiperparatiroidismo o sarcoidosis, no tomes un suplemento de calcio por iniciativa propia: son precisamente los perfiles en los que la supervisión médica antes de empezar es más importante.
Interacciones que conviene conocer
El calcio, tomado como suplemento, puede reducir la absorción de varios medicamentos habituales si se toman a la vez. La solución casi siempre es la misma: espaciar las tomas, no dejar de tomar ninguno de los dos.
| Medicamento o sustancia | Qué ocurre | Qué hacer |
|---|---|---|
| Levotiroxina (hormona tiroidea) | El calcio reduce su absorción intestinal | Separar las tomas al menos 4 horas |
| Suplementos de hierro | Compiten por la misma vía de absorción | Tomarlos en momentos distintos del día |
| Antibióticos del grupo de las tetraciclinas y quinolonas | El calcio se une al antibiótico y reduce su eficacia | Separar 2-3 horas, según indique el prospecto o tu médico |
| Bifosfonatos (tratamiento de osteoporosis) | El calcio interfiere con su absorción | Tu médico te indicará el horario exacto, normalmente en ayunas y separado del calcio |
| Diuréticos tiazídicos | Pueden aumentar la retención de calcio en el organismo | Vigilancia médica si se combinan con suplementos de calcio |
Esta tabla no sustituye el prospecto de cada medicamento ni el criterio de tu médico o tu farmacéutico: llévales la lista completa de lo que tomas, incluidos los suplementos, para que valoren interacciones concretas con tu tratamiento.
Densitometría ósea: cuándo tiene sentido pedirla
La densitometría (DEXA) mide la densidad mineral ósea y es la prueba de referencia para detectar osteopenia u osteoporosis antes de que aparezca una fractura. No hace falta pedirla solo por haber llegado a la menopausia, pero sí conviene comentarla con tu médico si se dan uno o varios de estos factores:
- Menopausia antes de los 45 años (menopausia precoz).
- Antecedentes familiares de osteoporosis o de fractura de cadera en un progenitor.
- Fractura previa por una caída de poca energía (por ejemplo, de la propia altura).
- Tratamientos prolongados con corticoides u otros fármacos que afectan al hueso.
- Bajo peso corporal o antecedentes de trastornos de la conducta alimentaria.
- Tabaquismo activo o consumo elevado de alcohol.
Si la densitometría muestra osteopenia u osteoporosis, el calcio y la vitamina D siguen siendo parte del cuidado de base, pero es tu médico quien valora si hace falta además un tratamiento farmacológico específico. Un suplemento de calcio no reemplaza esa decisión clínica.
Qué significa el resultado: el T-score
El informe de una densitometría suele incluir un valor llamado T-score, que compara tu densidad ósea con la de una persona joven sana del mismo sexo. Como referencia orientativa de la Organización Mundial de la Salud:
- T-score de -1,0 o superior: densidad ósea normal.
- T-score entre -1,0 y -2,5: osteopenia, es decir, densidad ósea más baja de lo normal pero sin llegar al diagnóstico de osteoporosis.
- T-score de -2,5 o inferior: osteoporosis.
Estos rangos son orientativos y su interpretación clínica corresponde siempre a tu médico, que los valorará junto con tu historial, tus factores de riesgo y, si procede, otras pruebas complementarias. Un resultado de osteopenia no significa que vayas a fracturarte, pero sí suele ser el momento de reforzar la dieta, el ejercicio y revisar con tu médico si conviene algo más.
El calcio no trabaja solo: ejercicio y otros hábitos para el hueso
Ninguna cantidad de calcio compensa una vida completamente sedentaria. El hueso responde al estímulo mecánico: cuando soporta carga o impacto, se estimula la formación ósea; cuando pasa mucho tiempo sin esa carga, el remodelado se inclina hacia la pérdida. Por eso las guías de salud ósea sitúan el ejercicio al mismo nivel de importancia que la alimentación, no como un añadido opcional.
Ejercicio con carga e impacto moderado
Caminar a paso vivo, subir escaleras, bailar, el senderismo o correr de forma progresiva son ejemplos de actividad con carga que estimulan el hueso de piernas y cadera. Si tienes osteoporosis diagnosticada o riesgo alto de fractura, pide a tu médico o a un fisioterapeuta que valore qué intensidad de impacto es segura en tu caso antes de aumentar el ritmo.
Ejercicio de fuerza
Entrenar con pesas, bandas elásticas o el propio peso corporal (sentadillas, empujes, remo) estimula el hueso de la columna, la cadera y los brazos, además de mantener la masa muscular, que a su vez protege frente a caídas. Dos o tres sesiones semanales, adaptadas a tu nivel de partida, son un objetivo razonable para la mayoría de mujeres en esta etapa.
Equilibrio y prevención de caídas
Buena parte de las fracturas por fragilidad ósea ocurren tras una caída, no de forma espontánea. Ejercicios de equilibrio (yoga, taichí, trabajo propioceptivo), revisar la vista y la iluminación en casa, y llevar calzado adecuado son medidas que reducen el riesgo real de fractura tanto o más que cualquier suplemento.
Tabaco y alcohol
El tabaco se ha asociado a una menor densidad ósea y a peor cicatrización tras una fractura. El alcohol en cantidades elevadas interfiere con la formación de hueso nuevo y aumenta el riesgo de caídas. Reducirlos (o dejarlos) tiene un impacto directo en la salud ósea, más allá de cualquier ajuste nutricional.
Cómo leer la etiqueta de un suplemento de calcio
Antes de comprar cualquier producto, revisa estos puntos en el envase para saber realmente qué estás tomando:
- Calcio elemental, no peso total de la sal. Un comprimido de "1250 mg de carbonato de calcio" no aporta 1250 mg de calcio real: aporta en torno al 40% de esa cifra, unos 500 mg de calcio elemental. La etiqueta debe indicar el calcio elemental por dosis; si no lo indica con claridad, es un producto mal etiquetado.
- Si lleva vitamina D, en qué cantidad. Revisa si viene expresada en microgramos (µg) o en Unidades Internacionales (UI); 1 µg equivale a 40 UI.
- La dosis diaria recomendada por el fabricante y en cuántas tomas se reparte. Si son dos comprimidos al día, comprueba que la suma total, sumada a tu dieta, no se acerque al límite de 2500 mg.
- Otros ingredientes añadidos (magnesio, vitamina K2, zinc): no son necesarios para que el calcio funcione, pero tampoco son perjudiciales en las cantidades habituales de un complemento; revisa que no dupliques dosis si ya tomas otro suplemento con esos mismos nutrientes.
- El sello o número de registro sanitario y el nombre y dirección del responsable de la comercialización en la UE, obligatorios en cualquier complemento alimenticio legal vendido en España.
La duda sobre calcio y salud cardiovascular
En los últimos años se ha debatido en la literatura científica si los suplementos de calcio en dosis altas podrían asociarse a un mayor riesgo cardiovascular, a diferencia del calcio que proviene de los alimentos, que no genera esa misma preocupación. La evidencia no es concluyente ni unánime, y distintas sociedades científicas y agencias sanitarias han matizado el mensaje con el tiempo en lugar de fijar una postura cerrada.
Lo que sí es un punto de acuerdo práctico, y coincide con el resto de esta guía, es que la prioridad debe ser cubrir el calcio con la dieta siempre que sea posible, y reservar el suplemento para cuando exista un déficit real confirmado, en la dosis mínima necesaria y con seguimiento médico, en lugar de tomarlo de forma preventiva "por si acaso" en dosis altas. Si tienes antecedentes cardiovasculares, coméntaselo a tu médico antes de empezar cualquier suplemento de calcio.
La comida es el primer suplemento: antes de comprar un bote, merece la pena revisar cuánto calcio te está dando ya tu dieta habitual, y hablar con tu médico de lo que de verdad te falta.
Mitos frecuentes sobre el calcio en la menopausia
"Cuanto más calcio tome, más protegida estoy"
No es así: por encima de un aporte suficiente, el exceso no aporta más protección ósea y sí acerca al límite de 2500 mg/día, con más riesgo de cálculos renales y molestias digestivas.
"El calcio soluciona los sofocos y los cambios de ánimo"
No hay una declaración de salud autorizada que respalde eso. Los síntomas vasomotores de la menopausia (sofocos, sudoración nocturna) se abordan con otras estrategias que debes hablar con tu ginecóloga, no con un suplemento mineral.
"Si tomo lácteos ya no necesito suplemento, pase lo que pase"
Los lácteos son una fuente excelente, pero si tu ingesta real es baja (por intolerancia, por dieta vegana estricta sin alternativas enriquecidas, o simplemente por hábitos alimentarios) puede seguir habiendo un déficit que conviene revisar con un profesional.
"Los suplementos de calcio no tienen riesgos porque son naturales"
Cualquier suplemento tomado en dosis altas o sin necesidad real tiene un balance de riesgo y beneficio, igual que un medicamento. "Natural" no equivale a "sin límite seguro".
Preguntas frecuentes
¿Cuánto calcio debo tomar al día en la menopausia?
Las guías europeas sitúan la ingesta de referencia de calcio para una mujer adulta en torno a 950-1000 mg diarios, y algunas guías nacionales suben hasta 1200 mg tras la menopausia. Lo primero es sumar el calcio que ya te aporta la dieta; el suplemento solo debe cubrir la diferencia, y la cantidad exacta te la debe confirmar tu médico.
¿Es mejor el calcio de los alimentos o el de un suplemento?
El calcio dietético es la primera opción: se absorbe de forma gradual junto con otros nutrientes y no se ha asociado a los mismos riesgos que dosis altas de suplemento en una sola toma. El suplemento tiene sentido cuando la dieta no llega al objetivo y así lo confirma un profesional sanitario.
¿Qué pasa si tomo demasiado calcio?
La EFSA fija el límite superior tolerable en 2500 mg diarios contando alimentos y suplementos juntos. Superarlo de forma sostenida se ha relacionado con más riesgo de cálculos renales y con molestias digestivas, y obliga a consultar con tu médico antes de seguir tomándolo.
¿El calcio engorda o hace subir de peso?
No hay una alegación de salud autorizada que relacione el calcio con pérdida o ganancia de peso, y no debes esperar ese efecto de un suplemento. Los alimentos ricos en calcio, como los lácteos, sí aportan calorías propias que conviene contar dentro de tu dieta habitual.
¿Puedo tomar calcio y vitamina D juntos?
Sí, de hecho la combinación es la que cuenta con alegación de salud autorizada en mujeres posmenopáusicas para ayudar a reducir la pérdida de densidad mineral ósea, un factor de riesgo de fractura osteoporótica. Muchos suplementos ya vienen formulados con ambos nutrientes.
¿El calcio previene la osteoporosis por sí solo?
No. El calcio y la vitamina D contribuyen al mantenimiento óseo, pero la osteoporosis es multifactorial: influyen el ejercicio con carga, el tabaco, el alcohol, la genética y otros tratamientos médicos. Un suplemento no sustituye el seguimiento clínico ni, si se prescribe, la medicación específica.
¿Cuándo es mejor tomar el suplemento de calcio, por la mañana o por la noche?
No hay un momento único válido para todo el mundo: importa más repartir la dosis si supera los 500 mg de una vez, porque el cuerpo absorbe peor cantidades grandes en una sola toma. Tomarlo con una comida suele mejorar la tolerancia digestiva, sobre todo con carbonato de calcio.
¿El calcio interfiere con la levotiroxina para la tiroides?
Sí: el calcio puede reducir la absorción de la levotiroxina si se toman juntos. La recomendación habitual es separar ambas tomas al menos 4 horas y comentarlo con quien te haya prescrito la hormona tiroidea.
¿El café o el alcohol afectan a la absorción de calcio?
El consumo elevado de cafeína y de alcohol se asocia a una menor retención de calcio y, con el tiempo, a más riesgo de pérdida ósea. Un consumo moderado no suele ser un problema relevante, pero conviene no depender de suplementos para compensar hábitos que se pueden ajustar.
¿Necesito hacerme una densitometría antes de suplementar?
No es obligatoria para empezar a cuidar la dieta, pero si tienes factores de riesgo (menopausia precoz, antecedentes familiares, fracturas previas, tratamientos prolongados con corticoides) tu médico puede valorar una densitometría ósea para decidir si hace falta tratamiento además del calcio y la vitamina D.
¿El calcio produce estreñimiento?
Es uno de los efectos secundarios más frecuentes, especialmente con carbonato de calcio en dosis altas. Repartir la dosis, beber suficiente agua y aumentar la fibra de la dieta suele ayudar; si persiste, coméntalo con tu farmacéutico o tu médico por si conviene cambiar de forma de calcio.
¿Puedo tomar calcio si tengo cálculos renales o antecedentes de ellos?
Es precisamente el grupo que necesita supervisión médica antes de suplementar, porque el exceso de calcio en sangre y orina es un factor de riesgo conocido de litiasis renal. No empieces un suplemento de calcio por tu cuenta si has tenido cálculos: coméntalo con tu médico primero.
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