Complemento Alimenticio Revivre EXENCE 12 Unidades
Esta página recoge lo que consta en la ficha de la referencia y lo que no consta. Del complemento alimenticio Revivre EXENCE 12 unidades conocemos el nombre comercial, el formato monodosis, la textura líquida y el uso al que la ficha lo asocia. No conocemos su lista de ingredientes ni sus cantidades, así que aquí no vas a encontrar una composición inventada: vas a encontrar cómo leer la etiqueta que acompaña al envase y qué marco legal se aplica a un producto de esta categoría en España.

Respuesta directa: qué sabemos y qué no de esta referencia
El Complemento Alimenticio Revivre EXENCE 12 unidades se vende en un pack de 12 monodosis de textura líquida, y la ficha del proveedor lo asocia a un uso capilar (cabello graso, todo tipo de cabello). Ese es el dato completo del que disponemos. La ficha no publica la lista de ingredientes, ni las cantidades por dosis, ni el volumen de cada monodosis, ni la vía de administración. Por tanto, cualquier descripción de su fórmula que leas en cualquier sitio y que no venga del etiquetado del envase es una invención. En esta página no la vas a leer.
Vamos más lejos con la advertencia, porque el detalle importa: la denominación comercial dice «complemento alimenticio» —una categoría de producto que se ingiere— mientras que el uso recomendado que consta en la ficha («cabello graso», «todo tipo de cabello») es el lenguaje habitual de un producto capilar de aplicación externa. Son dos marcos normativos distintos, con etiquetados distintos y con formas de uso incompatibles entre sí. Con la información publicada no podemos resolver la contradicción. Lo que sí podemos hacer es explicarte cómo se resuelve en dos minutos con el envase delante, y eso es lo que hace la mayor parte de esta página.
Antes de seguir, una declaración de transparencia que va por delante: esta página no contiene reseñas de compradores, ni una nota editorial, ni pruebas propias del producto, ni una descripción de su composición. Hasta hoy sí contenía todo eso, y era falso. Lo detallamos al final, en el apartado de transparencia editorial.
La ficha oficial, dato a dato
Esto es literalmente lo que el proveedor publica sobre la referencia. Ni una línea más. Lo reproducimos en tabla para que puedas contrastarlo con el envase cuando lo recibas o cuando lo veas en una tienda física.
| Campo de la ficha | Valor publicado | Qué significa para ti |
|---|---|---|
| Denominación | Complemento Alimenticio Revivre EXENCE 12 Unidades | Nombre comercial del pack. No es la denominación legal del alimento, que va en el envase. |
| Tipo | Complemento alimenticio monodosis | Presentación en unidades individuales cerradas, cada una con una dosis. |
| Textura | Líquido | Formato viales, ampollas bebibles o similar. La ficha no precisa el volumen por unidad. |
| Unidades | 12 | Doce monodosis por caja. Si la pauta fuera de una al día, cubriría doce días. |
| Género | Unisex | Sin público restringido por sexo en la ficha del proveedor. |
| Uso recomendado | Cabello graso · Todo tipo de cabello | Campo del proveedor. Es lenguaje de producto capilar, incompatible con una denominación de alimento. |
| Ingredientes | No consta | Consulta el etiquetado del envase. No hay lista publicada que podamos reproducir. |
| Cantidad por dosis | No consta | Sin cantidades no se puede valorar ninguna declaración nutricional. |
| Alérgenos | No consta | Dato obligatorio en el envase. Si eres alérgica, no compres a ciegas. |
| Referencia interna | SKU S05149173 | Código de catálogo de la tienda, no del fabricante. |
Cuatro de los diez campos que de verdad importan para decidir si un complemento te conviene están vacíos. No es un fallo de esta ficha en particular: en catálogos de dropshipping es la norma, porque el texto de producto se importa del proveedor y el proveedor rellena los campos comerciales antes que los técnicos. Lo relevante es que tú sepas que están vacíos, y que ningún texto de venta puede rellenarlos por ti.
Cuando una ficha de complemento alimenticio no publica ingredientes ni cantidades, la única fuente válida es el etiquetado del envase. Todo lo demás es relato comercial.
Qué es legalmente un complemento alimenticio en España
La categoría no la define el marketing, la define una norma. En España el texto aplicable es el Real Decreto 1487/2009, de 26 de septiembre, relativo a los complementos alimenticios, que traspone la Directiva 2002/46/CE. Su definición es corta y muy operativa: son productos alimenticios cuyo fin es complementar la dieta normal, consistentes en fuentes concentradas de nutrientes o de otras sustancias con efecto nutricional o fisiológico, en forma simple o combinada, comercializados en forma dosificada —cápsulas, comprimidos, sobres de polvo, ampollas de líquido, frascos con cuentagotas y presentaciones similares— destinados a tomarse en pequeñas cantidades unitarias.
De esa definición se derivan tres consecuencias prácticas que conviene tener claras antes de comprar cualquier producto de esta familia.
Es un alimento, no un medicamento
Un complemento alimenticio se registra, se etiqueta y se controla como alimento. No pasa por una autorización de comercialización de la Agencia Española de Medicamentos, no demuestra eficacia terapéutica ante una autoridad y no puede presentarse como remedio para nada. La puesta en el mercado se comunica a la autoridad competente —el procedimiento del artículo 11 del RD 1487/2009 pasa por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición y por la comunidad autónoma correspondiente—, pero esa comunicación es un trámite de control de mercado, no un sello de eficacia. Si alguien te vende un complemento diciendo «está autorizado por Sanidad», te está vendiendo una lectura torcida de un trámite administrativo.
Complementa la dieta, no la sustituye
La propia norma obliga a que el envase lo diga con esas palabras. El artículo 8 del RD 1487/2009 exige que en la etiqueta figure la advertencia de que los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustituto de una dieta variada y equilibrada. Junto a ella deben aparecer la advertencia de no superar la dosis diaria expresamente recomendada y la de mantener el producto fuera del alcance de los niños más pequeños. Si abres una caja y no encuentras esas tres frases, el etiquetado no cumple, y eso es motivo suficiente para devolver el producto y no tomarlo.
La lista de nutrientes utilizables está cerrada
Las vitaminas y minerales que pueden emplearse en complementos, y las formas químicas concretas de cada uno, están recogidas en los anexos de la Directiva 2002/46/CE, actualizados por reglamentos posteriores. Un fabricante no puede añadir la sal de magnesio que le apetezca: tiene que usar una de las formas admitidas. Para el resto de sustancias —extractos vegetales, aminoácidos, probióticos— el marco es más disperso y depende de cada Estado miembro y de la normativa de nuevos alimentos, motivo por el que dos productos aparentemente iguales pueden tener estatus legales distintos en países vecinos.
Complemento, cosmético, producto sanitario o medicamento: por qué la frontera importa aquí
El caso de esta referencia es el ejemplo perfecto de por qué merece la pena entender las cuatro categorías. Un producto con la palabra «complemento alimenticio» en el nombre y un «uso recomendado: cabello graso» en la ficha podría ser, a priori, dos cosas muy distintas: un producto que se bebe o un producto que se aplica en el cuero cabelludo. La tabla siguiente resume qué cambia según el caso.
| Categoría | Norma principal | Cómo se usa | Qué puede afirmar |
|---|---|---|---|
| Complemento alimenticio | RD 1487/2009 y Reglamento (CE) 1924/2006 | Se ingiere en dosis pequeñas | Solo declaraciones nutricionales y de propiedades saludables autorizadas |
| Producto cosmético | Reglamento (CE) 1223/2009 | Se aplica sobre piel, cabello o uñas | Efectos de limpieza, perfume, aspecto y protección; nunca curar |
| Producto sanitario | Reglamento (UE) 2017/745 | Según su finalidad prevista | Lo que ampare su marcado CE y su finalidad declarada |
| Medicamento | Directiva 2001/83/CE y normativa española de garantías | Según ficha técnica y prospecto | Prevenir, tratar o curar, con autorización previa e indicaciones aprobadas |
Fíjate en la columna de la derecha. Solo la última fila puede hablar de enfermedades. Ni un complemento ni un cosmético pueden atribuirse la prevención, el tratamiento o la curación de una dolencia humana: lo prohíbe el artículo 7.3 del Reglamento (UE) 1169/2011 sobre información alimentaria facilitada al consumidor, y lo repite la normativa cosmética con sus propios criterios de justificación de alegaciones. Cuando leas «frena la caída del cabello», «regenera el folículo» o «recupera la densidad capilar» en la publicidad de un producto de cualquiera de las dos primeras filas, estás leyendo una alegación que la norma no permite, la lleve quien la lleve.
Cómo salir de dudas con el envase delante
Tres comprobaciones, por orden, y en menos de dos minutos tienes la respuesta:
- Busca la denominación legal. Un complemento alimenticio lleva escrito literalmente «complemento alimenticio» junto al nombre comercial, además de las tres advertencias del artículo 8. Un cosmético capilar lleva la función («loción», «champú», «tratamiento capilar») y una lista INCI de ingredientes.
- Mira la lista de ingredientes. La nomenclatura INCI —Aqua, Alcohol denat., Parfum, ingredientes en latín y en inglés— indica cosmético. Una lista en castellano con vitaminas, minerales y su forma química, seguida de una declaración nutricional con porcentajes de valores de referencia, indica alimento.
- Busca la pauta de uso. «Tomar una ampolla al día» frente a «aplicar sobre el cuero cabelludo húmedo y masajear». Esa frase resuelve la duda de forma definitiva.
Si al recibir el producto la etiqueta no coincide con lo que anunciaba la ficha de la tienda, tienes un problema de conformidad del bien y, además, una información precontractual que no se corresponde con lo entregado. Los dos apartados finales de esta página te explican qué derechos tienes en ese escenario.
Nunca ingieras un producto cuya vía de administración no aparezca escrita en su propio envase, por muy claro que parezca el nombre comercial.
Declaraciones de propiedades saludables: qué se puede decir y qué no
Aquí está el corazón del asunto en cualquier página de complementos, y el motivo por el que esta se ha reescrito de arriba abajo. Lo que un complemento alimenticio puede afirmar sobre la salud no lo decide el fabricante ni la tienda: lo decide una lista cerrada.
El marco: Reglamento (CE) 1924/2006 y Reglamento (UE) 432/2012
El Reglamento (CE) 1924/2006 establece el principio general: cualquier declaración nutricional o de propiedades saludables sobre un alimento tiene que estar autorizada, y solo puede usarse en las condiciones fijadas en la autorización. El Reglamento (UE) 432/2012 recoge la lista de declaraciones de propiedades saludables permitidas distintas de las relativas a la reducción del riesgo de enfermedad y al desarrollo de los niños. Traducido a lo práctico: existe un catálogo público de frases admitidas, cada una vinculada a un nutriente concreto y a una condición de uso concreta, y fuera de ese catálogo no se puede prometer nada.
La condición de uso es la parte que casi todo el mundo ignora. Una declaración autorizada solo puede utilizarse si el producto aporta una cantidad significativa del nutriente responsable del efecto. Para vitaminas y minerales, esa cantidad significativa se sitúa en el 15 % del valor de referencia de nutrientes, y en el caso de los complementos alimenticios se calcula sobre la dosis diaria recomendada por el fabricante. Un producto que lleve una pizca de zinc «para poder ponerlo en la etiqueta» no alcanza el umbral y no puede usar ninguna frase sobre el zinc.
Ejemplos de declaraciones que sí están autorizadas
Para que veas cómo suena una declaración legal —y lo distinta que es de la publicidad habitual—, estos son algunos ejemplos recogidos en la lista de la Unión Europea. Atención: los citamos como ejemplo del funcionamiento del sistema, no como descripción de esta referencia. No sabemos si el Revivre EXENCE contiene alguno de estos nutrientes, porque su ficha no publica la composición.
| Nutriente | Declaración autorizada (redacción tipo) | VRN de referencia |
|---|---|---|
| Zinc | Contribuye al mantenimiento del cabello, la piel y las uñas en condiciones normales | 10 mg |
| Selenio | Contribuye al mantenimiento del cabello y las uñas en condiciones normales | 55 µg |
| Biotina | Contribuye al mantenimiento del cabello y la piel en condiciones normales | 50 µg |
| Vitamina C | Contribuye a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de la piel | 80 mg |
| Hierro | Contribuye a la disminución del cansancio y la fatiga | 14 mg |
| Riboflavina (B2) | Contribuye al mantenimiento de la piel en condiciones normales | 1,4 mg |
Lee bien la columna del centro. Todas las frases dicen «contribuye» y todas dicen «en condiciones normales». Ninguna dice que repare, que frene, que recupere ni que devuelva nada. Esa es exactamente la diferencia entre lo que la norma permite y lo que la publicidad suele prometer. Y los valores de referencia de la tercera columna son eso, valores de referencia de etiquetado tomados del Reglamento (UE) 1169/2011: no son una recomendación de ingesta personalizada, y no significan que tú necesites esa cantidad.
Lo que está prohibido decir
La lista de lo prohibido es corta y no admite matices:
- Atribuir al producto la propiedad de prevenir, tratar o curar una enfermedad humana, o hacer referencia a esas propiedades. Es el artículo 7.3 del Reglamento (UE) 1169/2011.
- Usar declaraciones de salud que no figuren en la lista autorizada, aunque suenen razonables o aunque el fabricante las respalde con estudios propios.
- Sugerir que una dieta equilibrada no aporta nutrientes suficientes, o que dejar de consumir el producto perjudica la salud.
- Atribuir a un nutriente una declaración autorizada cuando el producto no alcanza la cantidad significativa exigida.
- Apoyar la venta en testimonios de profesionales sanitarios individuales o en recomendaciones médicas particulares que no encajan en el marco de asociaciones y organizaciones autorizadas.
Qué hemos retirado de esta página
Hasta hoy, esta ficha contenía una sección extensa que describía una composición inventada —colágeno hidrolizado, aminoácidos azufrados, complejo de vitaminas B, tipos y dosis—, atribuía al producto la reducción de la caída del cabello en plazos concretos, la recuperación de uñas y la mejora de la piel, e incluía consejos sobre lactancia, tiroides y anticonceptivos escritos en primera persona por una voz que no existe. También contenía anécdotas fechadas con familiares y compañeras de trabajo, una nota editorial de 4,22 sobre 5 sin ninguna reseña detrás, y la afirmación de que verificamos el producto y el servicio posventa antes de publicar. Nada de eso era cierto y todo se ha eliminado. No lo sustituimos por otra descripción: sin etiquetado no hay composición que contar.
Cómo leer la etiqueta de un complemento alimenticio, campo a campo
Esta es la parte útil de verdad, y sirve para cualquier producto de la categoría, no solo para este. Con la caja en la mano, revisa por este orden.
1. Denominación y cantidad neta
Junto al nombre comercial tiene que aparecer «complemento alimenticio» y la cantidad: número de unidades y volumen o peso por unidad, además del contenido total. En un producto monodosis líquido esperarías algo del tipo «12 viales de X ml». Si en la caja solo aparece el nombre de marca en grande y ningún dato de contenido, desconfía.
2. Lista de ingredientes
Va en orden decreciente de peso. En un complemento verás primero los excipientes y el vehículo (agua, edulcorantes, conservantes, aromas) y después los nutrientes con su forma química concreta. La forma importa: no es lo mismo declarar «magnesio» que «bisglicinato de magnesio». Si el fabricante no especifica la forma, no puedes comparar su producto con ningún otro.
3. Alérgenos destacados
Los catorce alérgenos de declaración obligatoria aparecen resaltados tipográficamente dentro de la lista de ingredientes. Soja, gluten, lácteos, frutos secos, pescado y crustáceos son habituales en complementos por el origen de algunos ingredientes o por trazas del proceso. Si tienes alergia diagnosticada, este campo se lee antes que ningún otro.
4. Declaración de nutrientes y porcentaje de VRN
Debe expresar la cantidad de cada nutriente por dosis diaria recomendada, y el porcentaje que esa cantidad representa sobre el valor de referencia. Aquí es donde se detectan los productos «de escaparate»: si un ingrediente muy publicitado aparece con un porcentaje ridículo, está ahí para la foto de la etiqueta. Ojo también con lo contrario, los porcentajes muy por encima del 100 %, que en algunos nutrientes tienen sentido y en otros conviene consultar antes de tomarlos a diario.
5. Modo de empleo y dosis diaria
Cuántas unidades al día, en qué momento, con qué cantidad de líquido y durante cuánto tiempo. La advertencia de no superar la dosis diaria recomendada es obligatoria y no es una fórmula de cortesía: los márgenes de seguridad de algunos minerales y vitaminas liposolubles son estrechos, y doblar la dosis nunca duplica un beneficio.
6. Advertencias legales y poblaciones excluidas
Además de las tres advertencias obligatorias, muchos productos incluyen exclusiones específicas: embarazo, lactancia, menores de cierta edad, personas en tratamiento farmacológico. Léelas aunque tengas prisa.
7. Lote, consumo preferente y responsable
El número de lote y la fecha de duración mínima permiten trazar el producto ante cualquier incidencia. El nombre y la dirección del operador responsable establecido en la Unión Europea son obligatorios: sin ese dato no sabes a quién reclamar. En productos importados, ese responsable es el importador, no la fábrica de origen.
8. Referencia de comunicación de puesta en el mercado
Muchos complementos comercializados en España incluyen la referencia del trámite de comunicación. No es un sello de eficacia, como ya hemos visto, pero su ausencia total en un producto vendido en España es una señal a tener en cuenta.
Formatos monodosis líquidos: conservación y manejo
El pack de esta referencia son doce monodosis líquidas, así que conviene repasar lo específico de ese formato. Todo lo que sigue son buenas prácticas generales de conservación de alimentos envasados; las instrucciones concretas de este producto están en su etiqueta y mandan sobre cualquier cosa que leas aquí.
- Guarda la caja completa. En los formatos monodosis, la información legal va casi siempre en el estuche exterior, no en cada vial. Si tiras la caja, pierdes el lote, la fecha y las advertencias.
- Lugar seco, fresco y sin luz directa. Ni encima del radiador ni en la ventana de la cocina. La luz y el calor degradan vitaminas y aromas incluso en envases cerrados.
- Nada de baño. El armario del cuarto de baño acumula humedad y cambios bruscos de temperatura por la ducha. Es el peor sitio de la casa para guardar cualquier producto de este tipo.
- Consumo inmediato tras la apertura. Una monodosis se abre para usarse entera en ese momento. No se guarda a medias para el día siguiente: sin conservante ni cierre hermético, un líquido abierto es un medio ideal para el crecimiento microbiano.
- Revisa el aspecto. Un cambio de color, un olor distinto al habitual, turbidez o un vial con el precinto comprometido son motivo para no usar esa unidad. Fotografíala y contacta con la tienda.
- Fuera del alcance de los niños. Los viales pequeños y de colores llaman la atención de los más pequeños. Es una de las advertencias obligatorias por algo.
Sobre la fecha: «consumir preferentemente antes de» marca la duración mínima de las cualidades del producto, no un punto de peligrosidad inmediata; «fecha de caducidad» sí marca el límite a partir del cual no debe consumirse. En complementos con vitaminas, pasada la fecha lo que se pierde primero es el contenido declarado del nutriente, con lo que el producto deja de aportar lo que dice aportar.
Quién debería consultar antes de tomar un complemento
Esta lista no es específica de esta referencia. Es la prudencia estándar que aplica a toda la categoría, y no sobra en ningún caso. Si estás en alguna de estas situaciones, habla con tu médica, tu matrona o tu farmacéutico antes de empezar cualquier suplementación.
- Embarazo y lactancia. Las necesidades cambian y algunos nutrientes tienen límites máximos distintos en estas etapas. La consulta profesional aquí no es una recomendación de cortesía.
- Menores de edad. Muchos complementos están formulados para adultos y sus dosis no se ajustan por regla de tres.
- Tratamientos farmacológicos crónicos. Anticoagulantes, antiepilépticos, tratamiento tiroideo, antihipertensivos, anticonceptivos hormonales, antibióticos. Existen interacciones documentadas entre determinados nutrientes o extractos vegetales y varios de estos grupos; quién puede valorar la tuya es tu farmacéutico con tu tratamiento delante, no una ficha de producto.
- Enfermedad renal o hepática. El manejo de nutrientes concentrados cambia cuando el filtrado o el metabolismo están comprometidos.
- Cirugía programada. Conviene comunicar al equipo médico qué complementos tomas, y con qué antelación suspenderlos si procede.
- Alergias e intolerancias. Además del ingrediente activo, revisa excipientes, aromas y colorantes.
- Varios complementos a la vez. El riesgo de superar límites máximos de un mismo nutriente aparece al sumar productos, no al tomar uno solo. Haz una lista de todo lo que tomas y enséñala.
Y una regla que vale para cualquier producto de esta familia: si notas cualquier efecto no esperado tras empezar a tomarlo, suspéndelo y consúltalo con un profesional sanitario. Los efectos adversos asociados a complementos alimenticios pueden comunicarse a través de los canales de la autoridad sanitaria competente, y conservar la caja con el lote es lo que hace posible investigar el caso.
Condiciones de compra: desistimiento, garantía y reclamaciones
Esta parte sí la podemos afirmar con precisión, porque no depende de la ficha del producto sino de la ley aplicable a una compra a distancia en España.
Derecho de desistimiento: 14 días naturales
En una compra online tienes 14 días naturales desde la recepción para desistir sin necesidad de justificar tu decisión y sin penalización, según los artículos 102 a 108 del Real Decreto Legislativo 1/2007. Puedes manipular el producto lo necesario para comprobar su naturaleza y características, igual que harías en una tienda física; solo respondes de la disminución de valor que exceda de esa comprobación. El vendedor debe reembolsarte, incluidos los gastos de envío estándar, en un plazo máximo de 14 días naturales desde que le comunicas el desistimiento, por el mismo medio de pago que usaste.
La excepción de los productos precintados, bien entendida
El artículo 103.e) del mismo texto excluye del desistimiento los bienes precintados que no sean aptos para ser devueltos por razones de protección de la salud o de higiene y que hayan sido desprecintados tras la entrega. Fíjate en la conjunción: hacen falta las dos condiciones a la vez. Una caja de monodosis que llega precintada y que devuelves sin abrir sí entra en el derecho de desistimiento. La frase «los productos de higiene o consumo no admiten devolución», sin más matices, es ilegal, y estaba en esta misma página hasta hoy. La hemos corregido.
Garantía legal de conformidad: 3 años
Desde la entrada en vigor del Real Decreto-ley 7/2021, para los bienes comprados a partir del 1 de enero de 2022 la garantía legal de conformidad es de tres años desde la entrega, no de dos. Esta página afirmaba lo contrario y también se ha corregido. En productos con fecha de caducidad o de consumo preferente, la conformidad se valora respecto a esa fecha y al estado del producto en el momento de la entrega: un complemento que llega con la fecha vencida, con el envase dañado o con un etiquetado que no coincide con lo anunciado es un bien no conforme, y puedes pedir su sustitución o la devolución del importe.
Información precontractual y reclamación
El vendedor está obligado a facilitarte, antes de que compres, las características principales del bien, su precio total con impuestos, los gastos de envío y los datos de contacto de la empresa. Si algo de eso falta o resulta engañoso, tienes base para reclamar. El orden razonable es: primero la reclamación por escrito al vendedor conservando el justificante; después la hoja de reclamaciones o el organismo de consumo de tu comunidad autónoma; y en compras transfronterizas dentro de la Unión Europea, el Centro Europeo del Consumidor.
Precio, descuentos y transparencia
No vamos a afirmar en el texto cuánto cuesta esta referencia porque el dato de precio lo sirve la propia ficha técnica de la tienda, que es la que manda y la que se actualiza. Sí conviene que sepas cómo se leen los precios rebajados en cualquier tienda online española.
Cuando un producto muestra un precio anterior tachado, ese precio anterior tiene que ser el más bajo que el vendedor haya aplicado durante los treinta días anteriores a la reducción. La regla está en el artículo 20 de la Ley 7/1996 de Ordenación del Comercio Minorista, en la redacción que le dio el Real Decreto-ley 24/2021 al transponer la Directiva (UE) 2019/2161, conocida como Directiva Ómnibus. La consecuencia práctica es sencilla: un descuento permanente, activo todos los días del año en todo el catálogo, no describe una rebaja real, porque el precio «anterior» nunca se practicó de verdad durante ese periodo. Si ves un banner de descuento que lleva meses en la misma web, tómalo como parte del precio habitual y compara con otras tiendas antes de decidir.
Sobre la disponibilidad: comprueba siempre el estado que muestra la ficha en el momento de comprar. Los catálogos que se sincronizan con un proveedor externo pueden mostrar estados de stock desfasados respecto a lo que el proveedor tiene realmente. Si el botón de compra no responde o el pedido queda pendiente, ese suele ser el motivo.
Transparencia editorial: qué no vas a encontrar aquí
Preferimos decirte lo que no tenemos antes que rellenarlo:
- No hay reseñas de clientes de esta referencia, ni recuento de valoraciones, ni nota media. La que aparecía hasta hoy, de 4,22 sobre 5, no tenía ninguna reseña detrás y se ha eliminado también del contenido estructurado que lee el buscador.
- No hemos probado el producto. No tenemos laboratorio, no hacemos ensayos de eficacia y no verificamos el servicio posventa de cada marca antes de publicar, aunque esta página lo afirmara.
- No hay firma sanitaria. Este texto lo escribe la redacción de la tienda; no hay ninguna profesional colegiada detrás y no debe leerse como consejo clínico.
- No describimos la composición porque el proveedor no la publica. Cuando la tengamos del etiquetado, la publicaremos tal cual, con sus cantidades y sin adornos.
- No citamos estudios. Los que aparecían antes en esta página no existían.
Si has llegado hasta aquí buscando una respuesta clara sobre si este producto te conviene, la honesta es esta: con la información publicada no se puede responder, y quien te lo asegure sin ver el etiquetado te está vendiendo humo. Pide la etiqueta antes de comprar, o compra sabiendo que el primer paso al abrir la caja será leerla.
El Complemento Alimenticio Revivre EXENCE 12 unidades se vende como pack de doce monodosis líquidas. La composición, la vía de uso y la pauta constan en el etiquetado del envase, no en esta página. Comprueba el estado y las condiciones actualizadas en la ficha antes de finalizar la compra.
Preguntas frecuentes
¿Qué contiene exactamente el Complemento Alimenticio Revivre EXENCE 12 unidades?
La ficha del proveedor no publica la lista de ingredientes ni las cantidades por dosis. Solo consta que es un producto monodosis de textura líquida, en pack de doce unidades. La composición real figura en el etiquetado del envase y es la única fuente válida. No reproducimos ninguna fórmula porque no disponemos de ella.
¿Se bebe o se aplica sobre el cabello?
Con la información publicada no se puede afirmar. El nombre comercial dice «complemento alimenticio», que es un producto que se ingiere, mientras que el campo de uso recomendado de la ficha habla de cabello graso y de todo tipo de cabello, que es lenguaje de producto capilar de aplicación externa. La pauta correcta está escrita en el envase. No tomes por vía oral ningún producto cuyo modo de empleo no aparezca en su propia etiqueta.
¿Sirve para frenar la caída del cabello?
No podemos afirmarlo y la norma tampoco lo permitiría aunque quisiéramos. Ni un complemento alimenticio ni un cosmético pueden atribuirse la prevención, el tratamiento o la curación de ninguna afección, por el artículo 7.3 del Reglamento (UE) 1169/2011. Existen declaraciones autorizadas del tipo «contribuye al mantenimiento del cabello en condiciones normales» para determinados nutrientes, pero solo pueden usarse si el producto aporta una cantidad significativa de ese nutriente, algo que su ficha no permite comprobar. Si tienes una caída de pelo que te preocupa, la consulta es con tu médica o con dermatología.
¿Cuántos días cubre una caja de 12 unidades?
Depende de la pauta que indique el fabricante en la etiqueta. Si fuera una unidad al día, doce días; si fuera una cada dos días, veinticuatro. La ficha no publica la pauta, así que este dato hay que leerlo en el envase. No aumentes por tu cuenta el número de unidades diarias: la advertencia de no superar la dosis diaria recomendada es obligatoria en el etiquetado y tiene sentido de seguridad.
¿Puedo tomarlo si estoy embarazada o en periodo de lactancia?
Consúltalo antes con tu médica o tu matrona. Es la respuesta para cualquier complemento alimenticio en estas etapas, y con más motivo en un producto cuya composición no está publicada. Nadie puede valorar tu caso a partir de una ficha de tienda.
¿Puedo tomarlo junto con mi medicación?
Esa pregunta se resuelve con tu farmacéutico o tu médico, con tu tratamiento y la etiqueta del producto delante. Hay interacciones descritas entre determinados nutrientes o extractos vegetales y varios grupos de medicamentos, y sin conocer los ingredientes no hay forma seria de responder. No dejes ni cambies un tratamiento por tu cuenta para tomar un complemento.
¿Cómo distingo un complemento alimenticio de un cosmético capilar?
Por tres detalles del envase. El complemento lleva escrita la denominación «complemento alimenticio», una declaración de nutrientes con porcentajes de valores de referencia y las advertencias obligatorias de no superar la dosis diaria, de no sustituir una dieta variada y equilibrada y de mantenerlo fuera del alcance de los niños. El cosmético lleva una función («loción», «tratamiento capilar»), una lista de ingredientes en nomenclatura INCI y un modo de empleo de aplicación externa.
¿Un complemento alimenticio está aprobado por Sanidad?
No en el sentido en que suele venderse esa frase. Los complementos se comunican a la autoridad competente antes de su puesta en el mercado, un trámite de control previsto en el Real Decreto 1487/2009, pero eso no es una autorización de eficacia como la de un medicamento. Un complemento es un alimento y se controla como tal.
¿Cómo debo conservar las monodosis?
En su caja original, en lugar seco y fresco, sin luz solar directa y lejos de fuentes de calor, salvo que la etiqueta indique otra cosa. Evita el armario del baño por la humedad. Una monodosis se consume entera en el momento de abrirla: no la guardes a medias. Y conserva el estuche, porque el lote y la fecha suelen ir ahí.
¿Puedo devolverlo si al recibirlo no es lo que esperaba?
Sí. Tienes 14 días naturales desde la recepción para desistir sin justificar tu decisión, según los artículos 102 a 108 del Real Decreto Legislativo 1/2007, y el reembolso debe llegarte en un máximo de 14 días desde que lo comunicas. La excepción del artículo 103.e) solo se aplica a bienes precintados por razones de higiene o salud y desprecintados tras la entrega: si la caja sigue precintada, la devolución procede.
¿Cuánta garantía tiene?
La garantía legal de conformidad es de tres años desde la entrega para bienes comprados a partir del 1 de enero de 2022, según el Real Decreto-ley 7/2021. En productos con fecha de caducidad o consumo preferente, la conformidad se valora respecto a esa fecha y al estado en el momento de la entrega. Si el producto llega caducado, dañado o con un etiquetado que no coincide con lo anunciado, es un bien no conforme.
¿Tenéis opiniones de compradoras de este producto?
No. No hay reseñas verificadas de esta referencia ni una valoración media propia. La nota de 4,22 sobre 5 que mostraba esta página no correspondía a ninguna reseña real y se ha retirado. Tampoco hemos probado el producto ni hemos hecho ensayos.
¿Qué hago si noto algo raro después de tomarlo?
Suspende el uso y consulta con un profesional sanitario. Guarda la caja con el número de lote y la fecha, porque es lo que permite trazar el producto ante una incidencia, y comunícalo también a la tienda. Los efectos adversos relacionados con complementos alimenticios pueden trasladarse a los canales de la autoridad sanitaria competente.