Kérastase Chronologiste 75 ml: el «complemento alimenticio» que en realidad es un aceite capilar
Esta ficha se publicó con el título «Complemento Alimenticio Kerastase CHRONOLOGISTE 75 ml» y esa etiqueta es incorrecta. El producto que ves en las fotos es un Kérastase Chronologiste L'Huile de Parfum Refillable de 75 ml: un aceite perfumado para el cabello, de aplicación externa. Aquí tienes qué es, cómo se usa, qué normativa lo regula y qué información deberías buscar en el envase antes de usarlo.

Respuesta directa: qué es el Kérastase Chronologiste de 75 ml
No es un complemento alimenticio. El frasco fotografiado en esta ficha declara literalmente KÉRASTASE PARIS · CHRONOLOGISTE · L'HUILE DE PARFUM REFILLABLE · EXTRAIT DE MYRRHE · 75 ml. Es decir: un aceite perfumado para el cabello, de uso tópico, presentado en frasco de vidrio con dosificador de bomba y formato rellenable. Se aplica sobre el pelo. No se bebe, no se toma en cápsulas y no aporta nutrientes a la dieta. La normativa que lo regula es la de productos cosméticos —el Reglamento (CE) 1223/2009—, no la de complementos alimenticios (Real Decreto 1487/2009).
El título con el que se publicó esta página, la dirección web y la miga de navegación arrastran la palabra «complemento alimenticio» por un error de catalogación en el catálogo de origen. Lo dejamos escrito aquí de forma explícita porque, en una tienda cuyo nombre es SuplementosMujer, confundir un cosmético con un producto ingerible no es un detalle menor: cambia quién responde legalmente del producto, qué se puede afirmar sobre él y, sobre todo, qué debe hacer quien lo compra con el frasco en la mano.
Chronologiste es una de las líneas de Kérastase, la marca de cuidado capilar profesional del grupo L'Oréal. Dentro de esa línea, «L'Huile de Parfum» es la referencia de acabado y perfume: un aceite ligero pensado para aplicarse sobre el cabello ya lavado o seco, aportar brillo, suavidad al tacto y una estela aromática duradera. El propio envase destaca el extracto de mirra como nota identificativa de la fórmula. La palabra «Refillable» impresa bajo el nombre indica que el frasco está concebido para recargarse: la marca comercializa recargas del mismo producto, que son una referencia distinta y no forman parte de lo que se vende en esta ficha.
Conviene aclarar otra cosa desde el principio. Un aceite de perfume capilar es un producto sensorial y de acabado. Actúa sobre la superficie de la fibra y sobre la percepción: cómo huele el pelo, cómo se ve la luz sobre él, cómo se desliza el peine. No es un tratamiento anticaída, no actúa sobre el folículo y no revierte procesos biológicos. Cualquier página que te prometa lo contrario sobre este frasco te está vendiendo algo que la ley cosmética europea no permite afirmar. Más abajo tienes el detalle de qué se puede prometer y qué no.
Por qué esta ficha lo llamaba «complemento alimenticio» y por qué eso importa
Los catálogos de distribución mayorista mueven decenas de miles de referencias y las asignan a árboles de categorías automáticos. Cuando un producto entra por un proveedor especializado en parafarmacia, es fácil que caiga en el cajón equivocado: el nombre comercial francés no ayuda, la palabra «huile» se traduce a «aceite» y de ahí a «aceite alimenticio» hay un paso corto para un clasificador automático. El resultado es el que ves: un frasco de cosmética capilar catalogado, titulado y descrito como si fuera algo que se ingiere.
Dos marcos legales que no se tocan
La diferencia no es semántica. Un cosmético y un complemento alimenticio viven en dos mundos regulatorios separados, con obligaciones distintas para quien los fabrica y para quien los vende.
| Aspecto | Cosmético capilar (lo que es este producto) | Complemento alimenticio (lo que decía el título) |
|---|---|---|
| Norma principal | Reglamento (CE) 1223/2009 sobre productos cosméticos | Real Decreto 1487/2009, que traspone la Directiva 2002/46/CE |
| Vía de uso | Aplicación externa sobre pelo y cuero cabelludo | Ingestión oral, en dosis unitarias |
| Quién responde | La «persona responsable» establecida en la UE, con nombre y dirección en el envase | La empresa alimentaria que lo comercializa |
| Trámite previo | Notificación en el portal europeo de productos cosméticos y expediente de información del producto | Comunicación de puesta en el mercado ante la autoridad alimentaria competente |
| Lista de ingredientes | Nomenclatura INCI, en orden decreciente de peso | Ingredientes y nutrientes con sus cantidades por dosis diaria recomendada |
| Qué puede afirmar | Efectos sobre el aspecto, el olor y la superficie del cabello; Reglamento (UE) 655/2013 | Solo declaraciones autorizadas conforme al Reglamento (CE) 1924/2006 y al Reglamento (UE) 432/2012 |
| Advertencia obligatoria del sector | Precauciones de empleo y, si procede, uso profesional | No sustituye una dieta variada y equilibrada; mantener fuera del alcance de los niños |
El riesgo práctico de la etiqueta equivocada
Imagina que alguien compra este frasco convencido de que es un suplemento oral. La consecuencia más obvia es que intente tomarlo. Un aceite perfumado capilar contiene fragancias y componentes formulados para la piel y el pelo, no para el tubo digestivo: no está pensado para ingerirse y no debe ingerirse. La segunda consecuencia, menos aparatosa pero más frecuente, es la decepción y la devolución: quien buscaba cápsulas para tomar con el desayuno recibe un dosificador de vidrio.
Hay una tercera consecuencia que afecta a la tienda. Presentar un cosmético bajo una categoría alimentaria puede interpretarse como información engañosa sobre la naturaleza del producto en el sentido del texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios (Real Decreto Legislativo 1/2007). Por eso esta página corrige el texto visible y deja constancia del error, en lugar de disimularlo escribiendo un artículo sobre suplementos capilares que no describiría lo que hay dentro de la caja.
Un cosmético se define por dónde se aplica y para qué: superficies externas del cuerpo, incluido el cabello, con la finalidad de limpiarlas, perfumarlas, modificar su aspecto, protegerlas o mantenerlas en buen estado. Si un producto se presenta como algo que se ingiere para nutrir, ya no estamos hablando de cosmética.
Qué dice el envase y qué no consta en esta ficha
Vamos a separar con claridad lo verificable de lo que no lo es. Todo lo que sigue en este apartado sale del propio frasco fotografiado o de la ficha de venta; lo que no aparece, se dice que no aparece.
Lo que sí se puede leer en el producto
- Marca: Kérastase Paris.
- Línea: Chronologiste.
- Referencia: L'Huile de Parfum, en versión Refillable (frasco recargable).
- Nota destacada en el envase: extracto de mirra.
- Contenido nominal: 75 ml (2,53 fl. oz.).
- Formato: frasco de vidrio con dosificador de bomba y tapón.
Lo que no consta y no vamos a inventar
La ficha de venta no publica la lista INCI completa, ni el porcentaje de ningún ingrediente, ni el listado de alérgenos de la fragancia, ni el símbolo de período tras apertura, ni el país de fabricación, ni el nombre de la persona responsable en la UE. Tampoco hay resultados de ensayos, ni estudios, ni valoraciones de compradores asociadas a esta página. No los vas a encontrar aquí porque no los tenemos: cuando recibas el producto, esa información está impresa en el envase y en su estuche, y es la única fuente válida.
Esto es más útil de lo que parece. Si tienes alergia declarada a algún componente de fragancia —linalool, limoneno, citronelol, geraniol, eugenol y compañía son los nombres que suelen aparecer al final de la lista INCI—, la decisión de compra depende exactamente de ese renglón que la ficha no publica. Lo razonable es pedir la lista de ingredientes antes de abrir el producto, o consultarla en la web oficial de la marca, y no fiarse de descripciones genéricas.
Regla práctica para comprar cosmética por internet: si la ficha no publica la lista de ingredientes, no compres a ciegas cuando tengas alergias conocidas. Pídela antes. Una tienda seria te la facilita; si no puede, ya sabes algo importante.
Sobre la descripción heredada del proveedor
El texto que llegó con la referencia estaba cortado a media palabra («…su fórmula con base en un aceite c») y hablaba de una «experiencia sensorial única». Es lenguaje de catálogo, no información. Lo hemos dejado fuera del cuerpo de la página porque un fragmento truncado no describe nada y porque el resto de la frase no se conserva en el origen. Si te interesa el detalle de la fórmula, la ficha oficial de Kérastase es el sitio al que ir.
Cómo se usa un aceite de perfume capilar
Un «huile de parfum» no se maneja como una mascarilla ni como un sérum de tratamiento. La lógica es la de un perfume que además acondiciona la superficie del pelo: cantidades muy pequeñas, distribución uniforme y paciencia con el reparto. Estas indicaciones son generales para la categoría; las instrucciones concretas de este producto están en su estuche y prevalecen sobre cualquier guía.
Cantidad: menos de la que crees
El error número uno con los aceites capilares es la dosis. Un dosificador de bomba entrega bastante producto por pulsación, y el reflejo de la mayoría es dar dos o tres. Con una suele bastar para una melena media; en cabello fino, media pulsación repartida entre las palmas ya se nota. Pasarse tiene un castigo inmediato y visible: raíces apelmazadas y aspecto graso que no se arregla hasta el siguiente lavado.
Dónde aplicarlo
Medios y puntas. La zona de la raíz es la que produce sebo por sí misma y la que más rápido acusa el exceso de producto. Si el objetivo es la estela aromática, un truco sencillo es aplicarlo sobre la parte inferior de la melena y en la nuca, que es donde el movimiento del pelo libera más olor.
Pelo seco o húmedo
Sobre pelo húmedo tras el lavado, el aceite se reparte con más facilidad y el efecto queda más discreto e integrado. Sobre pelo seco, el acabado es más brillante y el perfume más presente, pero exige repartir muy bien entre las manos antes de tocar el cabello para no dejar zonas cargadas. Ninguna de las dos formas es mejor: dependen del resultado que busques.
Técnica de reparto
- Dosifica en la palma de una mano.
- Frota ambas palmas hasta que el producto quede como una película fina y templada.
- Pasa las manos por la parte inferior de la melena, de fuera hacia dentro.
- Termina peinando con los dedos o con un peine de púa ancha para uniformar.
- Si notas que te has quedado corta, espera un minuto antes de añadir más: el aceite tarda en asentarse.
Cuándo aplicarlo en la rutina
Al final. Después del lavado, del acondicionador y del secado, y después de cualquier producto de peinado con base acuosa. Un aceite aplicado antes de un espray o de una espuma tiende a interferir con el reparto de esos productos. Si usas calor, aplica el aceite cuando ya hayas terminado con la plancha o el secador, salvo que el fabricante indique expresamente que su producto sirve como protector térmico: este está presentado como aceite de perfume, no como protector de calor, así que no asumas esa función.
Frecuencia
Es un producto de acabado: puedes usarlo a diario en cantidades pequeñas o reservarlo para los días en que quieras que el pelo huela y brille de una forma concreta. No hay una pauta «correcta» porque no es un tratamiento con protocolo. Si tu cuero cabelludo se engrasa rápido, espacia el uso y mantén la aplicación lejos de la raíz.
Conservación, período tras apertura y caducidad
Los cosméticos con fragancia son sensibles a tres cosas: luz, calor y aire. El frasco de vidrio oscuro que ves en las fotos ayuda con la primera, pero el resto depende de dónde lo guardes.
- Temperatura estable. Un armario del dormitorio conserva mejor una fragancia que la repisa del baño, donde la ducha provoca ciclos de calor y humedad varias veces al día.
- Lejos de la luz directa. El sol degrada componentes aromáticos y puede alterar el color del producto.
- Bien cerrado. El dosificador de bomba limita el contacto con el aire, que es una de las ventajas de este formato frente a los frascos con cuentagotas.
Qué es el PAO y dónde mirarlo
En cosmética hay dos formas de indicar la vida útil. Los productos con una duración mínima inferior a treinta meses llevan fecha de duración mínima. Los que superan ese umbral llevan el símbolo del tarro abierto con un número seguido de una M —6M, 12M, 24M—: es el período tras apertura, o PAO, y cuenta desde el día en que abres el envase, no desde la compra. Ese símbolo está impreso en el envase o en el estuche; esta ficha no lo publica, así que compruébalo al recibirlo y, si te sirve de ayuda, anota la fecha de apertura con un rotulador en la base del frasco.
Señales de que un cosmético ha pasado su momento
Cambio de olor —sobre todo un matiz rancio en un producto oleoso—, cambio de color, separación de fases que no se recompone al agitar, o una textura que se vuelve pegajosa. Ante cualquiera de ellas, deja de usarlo. Un aceite oxidado no «funciona peor»: puede irritar.
Advertencias y seguridad de uso
Este apartado es el que más nos importa, precisamente por el error de categoría que arrastraba la ficha.
- Uso externo exclusivamente. No ingerir. Pese al título con el que se publicó esta página, no es un producto alimentario y no debe tomarse por vía oral.
- Evitar el contacto con los ojos. Si ocurre, aclarar con abundante agua. Si la molestia persiste, consulta.
- Mantener fuera del alcance de los niños. Un frasco con dosificador y aspecto de perfume resulta especialmente atractivo para una casa con niños pequeños.
- Prueba previa si tienes piel reactiva. Aplicar una cantidad mínima en la cara interna del antebrazo y esperar veinticuatro horas es un gesto barato que evita disgustos con productos perfumados.
- Suspender el uso ante cualquier reacción. Picor persistente, enrojecimiento del cuero cabelludo, descamación o cualquier molestia que no cede: dejar de usarlo y consultar a un profesional sanitario.
- Embarazo, lactancia y patología dermatológica. Si estás en alguna de esas situaciones o tienes dermatitis, psoriasis del cuero cabelludo o heridas, consulta con tu médico o farmacéutico antes de incorporar un producto perfumado nuevo.
- No aplicar sobre cuero cabelludo lesionado. Ni sobre piel irritada, con quemaduras solares o tras un procedimiento que la haya dejado sensibilizada.
Notificar un efecto no deseado
El sistema europeo de cosmetovigilancia existe para esto. Si un cosmético te provoca un efecto grave no deseado, puedes comunicarlo a la autoridad sanitaria competente —en España, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios— además de informar al fabricante y al vendedor. No es un trámite habitual, pero conviene saber que está ahí.
Un producto que huele bien y deja el pelo brillante puede seguir siendo, para una persona concreta, un alérgeno. La cosmética segura no es la que no contiene nada: es la que declara lo que contiene y te permite decidir con esa información delante.
Si lo que buscabas era un aceite perfumado de acabado para el cabello, es exactamente lo que hay en esta ficha. Si lo que buscabas era un complemento alimenticio en cápsulas o comprimidos, este no lo es: revisa el catálogo antes de completar el pedido.